7 claves para entender la tensión entre Irán, Israel y EE.UU.
Los recientes ataques, alianzas y movimientos militares solo se entienden si se mira la historia entre estos 3 países.
INTERNACIONALES
Equipo de redacción
2/28/20262 min read
El conflicto entre Irán, Israel y Estados Unidos no comenzó este año ni el pasado. Es una tensión que lleva décadas construyéndose, alimentada por rivalidades religiosas, ambiciones nucleares, conflictos regionales y decisiones políticas que terminaron explotando en los eventos recientes.
1. Una rivalidad que viene desde 1979
Desde la Revolución Islámica, Irán adoptó un discurso abiertamente antiestadounidense y antiisraelí.
El liderazgo religioso y político iraní, encabezado por el ayatolá Ali Jamenei durante más de 30 años, convirtió a Israel en su principal enemigo regional.
Israel, por su parte, considera a Irán una amenaza existencial, especialmente por su influencia sobre grupos armados como Hezbollah y Hamás.
2. Estados Unidos, el aliado histórico de Israel
Washington ha sido por décadas el principal respaldo militar y diplomático de Israel.
La alianza se fortaleció especialmente durante las administraciones que consideraban a Irán un actor desestabilizador en la región.
Esto ha colocado a Estados Unidos como enemigo directo de Teherán en numerosos episodios, desde sanciones económicas hasta operaciones militares puntuales.
3. El factor nuclear: el punto más sensible
La carrera nuclear iraní es uno de los detonantes principales del conflicto.
Irán asegura que su programa es civil.
Israel y Estados Unidos creen que busca un arma nuclear.
El acuerdo nuclear de 2015 limitó el programa, pero cuando EE. UU. se retiró en 2018, Irán retomó actividades que aumentaron las sospechas. Desde entonces, las negociaciones han estado casi paralizadas.
4. Ataques indirectos, guerra en la sombra
Durante más de una década, Israel e Irán han librado una guerra silenciosa:
ciberataques,
ataques a barcos,
bombardeos a milicias proiraníes en Siria,
asesinatos selectivos de científicos nucleares.
Esto creó un clima donde cualquier chispa podía provocar un enfrentamiento directo.
5. La escalada final: ataques recientes y muerte de líderes
La ofensiva conjunta entre EE. UU. e Israel contra instalaciones iraníes marcó un punto sin precedentes.
Irán respondió con misiles y drones, activando el temor de una guerra abierta a gran escala en Medio Oriente.
La muerte de figuras clave del liderazgo iraní —como Jamenei— incrementó la incertidumbre, ya que abre la puerta a luchas internas por el poder y puede radicalizar aún más las respuestas del país.
6. Por qué el mundo está tan pendiente
El conflicto no afecta solo a la región. Tiene repercusiones globales:
Mercados energéticos: Irán es un actor clave en el Golfo Pérsico. Cualquier tensión dispara el precio del petróleo.
Rutas marítimas: El Estrecho de Ormuz es uno de los corredores petroleros más importantes del planeta.
Seguridad internacional: Una confrontación directa entre Irán y dos potencias militares como EE. UU. e Israel puede arrastrar a otros países.
7. ¿Qué puede pasar ahora?
Los analistas ven tres escenarios posibles:
Escalada militar mayor, con ataques más profundos y participación de milicias aliadas de Irán.
Presión internacional para frenar el conflicto, mediada por Europa, China y países árabes.
Una guerra fría más intensa, con ataques indirectos pero sin invasiones.
