Así vive hoy la mujer que cortó los genitales de su esposo tras abusos

Lorena Gallo ha reconstruido su vida lejos del escándalo y se ha dedicado a apoyar a víctimas de violencia doméstica.

INTERNACIONALES

6/22/20262 min read

Han pasado más de 30 años desde que Lorena Bobbitt se convirtió en una de las mujeres más conocidas del mundo tras protagonizar uno de los casos más impactantes de la década de 1990. Lo que en su momento fue tratado como un escándalo mediático hoy es visto por muchos como una historia marcada por denuncias de violencia doméstica, abuso sexual y trauma psicológico.

Lorena nació en Ecuador y creció en Venezuela antes de emigrar a Estados Unidos como estudiante. En 1988 conoció a John Wayne Bobbitt, un marine estadounidense, con quien se casó al año siguiente. Sin embargo, según su testimonio, poco después del matrimonio comenzó a sufrir abusos físicos, psicológicos y sexuales por parte de su esposo. Durante años denunció episodios de violencia y aseguró sentirse atrapada en la relación.

La madrugada del 23 de junio de 1993 ocurrió el hecho que dio la vuelta al mundo. Lorena afirmó que, después de haber sido agredida sexualmente por su esposo, tomó un cuchillo de cocina y le amputó el pene mientras él dormía. Luego salió de la casa en su automóvil y arrojó el órgano por una ventana. Más tarde, la policía logró recuperarlo y los médicos realizaron una compleja cirugía para reimplantarlo.

El caso provocó una enorme atención mediática y derivó en dos procesos judiciales. John Bobbitt fue juzgado por una acusación de agresión sexual conyugal y resultó absuelto. Por su parte, Lorena fue declarada no culpable del delito de agresión maliciosa debido a una incapacidad mental temporal derivada del trauma que sufría.

Con el paso de los años, Lorena decidió dejar atrás el apellido Bobbitt y adoptó el nombre Lorena Gallo. Actualmente vive en Virginia junto a su pareja y su hija, y dirige una fundación dedicada a ayudar a mujeres, niños y familias afectadas por la violencia doméstica. Además, participa en conferencias, campañas de concienciación y proyectos audiovisuales que buscan contar su historia desde una perspectiva más amplia que el escándalo que la hizo famosa.

En diversas entrevistas, Lorena ha expresado que su objetivo es que las personas comprendan el contexto de abuso que vivió y que su caso sirva para visibilizar la situación de miles de víctimas de violencia doméstica. Más de tres décadas después de aquel episodio que conmocionó al mundo, su vida está centrada en el activismo y la defensa de quienes atraviesan situaciones similares.