Desmantelan red de matrimonios falsos con más de 1,000 uniones en EE. UU.

Once personas fueron acusadas de operar una red que organizó matrimonios fraudulentos generando millones de dólares.

INTERNACIONALES

8/17/20262 min read

Las autoridades federales de Estados Unidos acusaron a 11 personas de operar durante más de una década una red de matrimonios fraudulentos que habría organizado más de 1,000 uniones simuladas para ayudar principalmente a ciudadanos chinos a obtener residencia legal permanente en el país.

Según una acusación presentada por fiscales federales, la organización operó al menos desde 2016 hasta julio de 2026, con base principalmente en Nueva York, aunque sus actividades se extendieron a varios estados y otros países.

Los investigadores sostienen que ciudadanos extranjeros pagaban a los facilitadores hasta 100,000 dólares para conseguir un matrimonio falso con un ciudadano estadounidense y presentar posteriormente solicitudes fraudulentas ante los servicios de inmigración.

A cambio, los ciudadanos estadounidenses que aceptaban participar en las uniones podían recibir hasta 30,000 dólares. La red también habría utilizado reclutadores, abogados, preparadores de impuestos y funcionarios matrimoniales para hacer que las relaciones parecieran legítimas.

Ceremonias y documentos falsos

De acuerdo con la acusación, los integrantes de la red no se limitaban a registrar los matrimonios. También organizaban ceremonias simuladas, con vestimenta de boda, fotógrafos e invitados, y producían fotografías y otros documentos que posteriormente podían ser utilizados como evidencia de una relación auténtica ante las autoridades migratorias.

En algunos casos, los supuestos esposos incluso habrían firmado acuerdos prenupciales que establecían que vivirían separados y llevarían vidas independientes. Una vez que el ciudadano extranjero obtenía la residencia, los facilitadores podían organizar el divorcio.

Una operación de millones de dólares

Los fiscales estiman que la organización generó decenas de millones de dólares durante sus años de funcionamiento. Las autoridades describieron el caso como una de las mayores investigaciones de fraude matrimonial en la historia de Estados Unidos.

La red habría operado no solo en Nueva York, sino también en Connecticut, Massachusetts, Pensilvania, Kentucky, Tennessee, Georgia y Florida, además de mantener conexiones internacionales con China y Vanuatu.

Los 11 acusados enfrentan cargos relacionados con conspiración para cometer fraude matrimonial y migratorio. Algunos de los cargos contemplan penas de hasta 10 años de prisión en caso de una condena.

Las acusaciones forman parte de una investigación federal y, por tanto, los señalados se presumen inocentes hasta que se demuestre su culpabilidad ante un tribunal. (reuters.com)