Iglesia ecuatoriana despide a sacerdote que murió tras caerle una cruz arriba

El religioso falleció en Guayaquil luego de que una cruz colgada sobre el altar cayera sobre su cabeza mientras oficiaba una ceremonia religiosa.

INTERNACIONALES

10/19/20262 min read

La Iglesia católica de Ecuador expresó su pesar por el fallecimiento del sacerdote Patricio Alfredo Sánchez Molinari, quien murió el pasado sábado 17 de octubre luego de que una pesada cruz de madera se desprendiera y cayera sobre él mientras celebraba una misa en la iglesia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, ubicada en Guayaquil.

El accidente ocurrió durante una ceremonia religiosa que era transmitida en vivo a través de las redes sociales. En las imágenes se observa cómo la estructura, colocada detrás del altar, cae sobre el sacerdote y lo golpea en la cabeza, provocando la reacción inmediata de los feligreses, quienes intentaron auxiliarlo y solicitaron asistencia médica.

Tras conocerse la tragedia, la Arquidiócesis de Guayaquil compartió un mensaje de condolencias firmado por el cardenal Luis Cabrera Herrera, arzobispo de la ciudad, en el que lamentó profundamente la partida del religioso y manifestó su solidaridad con sus familiares, amigos y miembros de la Congregación del Santísimo Redentor, a la que pertenecía.

Otras instituciones religiosas, entre ellas las arquidiócesis de Cuenca y Portoviejo, también expresaron su pesar mediante publicaciones en redes sociales, destacando la trayectoria y el compromiso pastoral del sacerdote.

Uno de los aspectos que más ha llamado la atención es que, minutos antes del accidente, Sánchez Molinari había compartido una reflexión sobre la muerte y la importancia de dedicar tiempo a Dios y a los seres queridos, en lugar de concentrarse únicamente en las preocupaciones materiales y cotidianas.

El religioso, oriundo de Cuenca, había celebrado el viernes 16 de octubre sus 15 años de ordenación sacerdotal. Su fallecimiento ha generado numerosas muestras de solidaridad y consternación dentro y fuera de Ecuador.

La comunidad católica celebró una misa en su memoria el domingo 18 de octubre en la iglesia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, donde fieles y representantes religiosos se reunieron para rendirle homenaje.

Mientras tanto, la Arquidiócesis de Guayaquil informó que espera los resultados de un informe técnico que permita esclarecer las circunstancias en las que se desprendió la cruz, debido a que todavía no se ha determinado oficialmente qué provocó el accidente.

Los restos del sacerdote fueron trasladados a Cuenca, su ciudad natal, donde se realizarán las ceremonias religiosas de despedida y su sepultura.