Investigan red de rescates falsos que afectó a miles de turistas en le Everest

Nepal destapa una millonaria red de rescates falsos en el Everest que involucró a guías, operadores y personal médico.

Equipo de redacción

4/4/20261 min read

Un grave fraude relacionado con rescates en el Monte Everest ha conmocionado al sector del turismo de montaña. Autoridades en Nepal descubrieron una compleja red criminal que habría organizado evacuaciones aéreas y hospitalizaciones inexistentes para reclamar millones de dólares a compañías de seguros internacionales.

Según la investigación de la Oficina Central de Investigación (CIB) de Nepal, entre 2022 y 2025 se registraron más de 300 rescates fraudulentos relacionados con esta red, que involucró guías turísticos, operadores de helicópteros, agencias de viaje y personal médico. Se estima que la trama generó reclamaciones de seguros por un valor cercano a 20 millones de dólares, afectando a casi 4 800 escaladores extranjeros.

Las autoridades han imputado a 32 personas por cargos vinculados a crimen organizado y fraude, y al menos 11 han sido arrestadas mientras continúa la investigación.

Cómo operaba la red

La investigación detalla que miembros de la red instaban a los turistas a solicitar rescates en helicóptero bajo falsos pretextos médicos, incluso exagerando síntomas de mal de altura o recomendando evacuaciones innecesarias. Una vez que el escalador era trasladado por aire, la organización falsificaba documentos, manifiestos de vuelo y diagnósticos médicos para presentar reclamaciones infladas ante las aseguradoras, maximizando los pagos por rescate y tratamiento.

Impacto en la reputación y medidas futuras

El caso ha generado alarma en la industria turística nepalí, un sector que representa una fuente clave de ingresos y empleo en el país. Como respuesta, las autoridades han empezado a endurecer los requisitos para obtener permisos de escalada, incluyendo la exigencia de experiencia previa en montañas de al menos 7 000 m, con el objetivo de proteger a los turistas y preservar la seguridad en rutas de gran altitud.

El escándalo también plantea serias preguntas sobre la ética y supervisión en el turismo de aventura, y podría tener consecuencias duraderas para la confianza de los escaladores internacionales en la gestión de rescates en el Himalaya.