Joven que usaba redes desde los 6 años gana caso contra Meta y YouTube

Ganó 6 millones de dólares en un fallo histórico tras demostrar que el uso temprano y adictivo de las plataformas dañó su salud mental.

INTERNACIONALES

Equipo de redacción

3/26/20262 min read

En un veredicto que podría transformar el futuro de la regulación tecnológica, un jurado en Estados Unidos determinó que las plataformas de Meta y YouTube actuaron con negligencia al exponer a menores de edad a diseños algorítmicos que fomentan patrones adictivos de uso. La decisión, considerada la primera de este tipo, establece un precedente que podría desencadenar una ola de nuevas demandas contra empresas tecnológicas.

El caso fue presentado por un grupo de familias que alegaron que sus hijos desarrollaron problemas severos de salud mental —incluyendo ansiedad, depresión y trastornos de conducta— como consecuencia del uso compulsivo de las plataformas. Según los documentos del juicio, las compañías habrían priorizado métricas de retención y crecimiento por encima del bienestar de los usuarios jóvenes, utilizando herramientas como el scroll infinito, notificaciones agresivas y algoritmos de recomendación altamente personalizados.

Expertos en psicología infantil que testificaron durante el proceso explicaron que estas funciones no son neutrales, sino que están diseñadas para activar circuitos cerebrales relacionados con la recompensa, aumentando la vulnerabilidad en usuarios cuya corteza prefrontal —responsable del autocontrol— aún está en desarrollo. Para los demandantes, esto constituye un riesgo conocido que las compañías ignoraron deliberadamente.

El fallo llega en un contexto de creciente presión política para regular a las redes sociales, particularmente en lo que respecta a la protección de menores. Diversos estados y legisladores federales han presentado proyectos de ley que buscan limitar el uso de algoritmos, establecer controles parentales obligatorios y exigir mayor transparencia en la recopilación de datos.

Aunque el jurado concluyó que ambas empresas incurrieron en negligencia, deberán llevarse a cabo nuevas audiencias para determinar los daños económicos. Tanto Meta como YouTube anunciaron que apelarán, argumentando que han invertido en herramientas de seguridad, límites de tiempo y restricciones para menores, aunque los críticos califican estas medidas como insuficientes o cosméticas.

El veredicto podría convertirse en un punto de inflexión para la industria tecnológica, que enfrenta un escrutinio sin precedentes sobre los efectos reales de sus productos en la salud pública.