Más de la mitad de los niños dominicanos ha vivido violencia
Un nuevo informe revela que hasta el 63 % de los niños y adolescentes en RD han sufrido violencia afectando su desarrollo y bienestar.
NACIONALES
Equipo de redacción
4/20/20262 min read


En la República Dominicana, un porcentaje alarmante de la infancia ha estado expuesta a algún tipo de violencia a lo largo de su vida, tanto en el hogar como dentro del sistema educativo. Según datos presentados recientemente por la oficina local del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), hasta el 63 % de los niños y adolescentes ha experimentado métodos de disciplina que implican violencia en uno u otro de esos entornos.
Este dato se desprende del estudio “Violencia contra niñas, niños y adolescentes en América Latina y el Caribe: nuevos datos y soluciones”, realizado en colaboración entre UNICEF y la Organización Panamericana de la Salud (OPS). En él se destaca que República Dominicana se ubica ligeramente por encima del promedio regional, que ronda el 60 % en la región.
Para UNICEF, esta elevada proporción evidencia que la violencia infantil no es un episodio aislado, sino una realidad acumulativa que comienza desde edades muy tempranas y se manifiesta en múltiples escenarios de la vida de la niñez dominicana. La organización sostiene que estas experiencias están profundamente arraigadas en prácticas de disciplina que se han normalizado socialmente, tanto en el hogar como en la escuela, e incluso en las comunidades.
La violencia en la infancia puede incluir agresiones físicas, psicológicas e incluso riesgos persistentes de violencia sexual, afectando no solo la seguridad inmediata de los menores, sino también su salud emocional y sus oportunidades futuras de desarrollo.
UNICEF advirtió que la exposición continuada a violencia grave desde la niñez puede desencadenar lo que se conoce como estrés tóxico, una activación excesiva del sistema de respuesta al estrés que puede alterar el desarrollo cerebral de los niños. Esto puede tener un impacto negativo duradero en habilidades como la regulación emocional, la memoria y la capacidad de aprendizaje.
Organizaciones como la Organización Mundial de la Salud (OMS) han señalado que este tipo de experiencias tempranas pueden elevar el riesgo de que los niños no solo enfrenten problemas de salud mental, sino que también desarrollen comportamientos agresivos o repitan patrones de violencia en su vida adulta.
Los defensores de los derechos de la infancia insisten en que, aunque estas cifras son preocupantes, la violencia contra los niños puede prevenirse si se fortalecen los sistemas de protección, se implementan políticas públicas basadas en evidencia y se elimina la normalización de prácticas violentas como método de disciplina.
