¿Por qué no fueron todos los países de América a la reunión con Trump?
Trump reúne solo a sus aliados en la cumbre Escudo de las Américas y deja fuera a varios países clave del continente.
INTERNACIONALES
Equipo de redacción
3/8/20262 min read


La cumbre Escudo de las Américas, impulsada por Donald Trump en Miami, prometía ser un gran encuentro continental sobre seguridad. Sin embargo, terminó generando debate por lo que no tuvo: la presencia de todos los países de la región. La reunión, presentada como una alianza para combatir el crimen organizado, se convirtió en un evento por invitación, donde solo participaron gobiernos cercanos política e ideológicamente a Washington.
A diferencia de una cumbre formal de la Organización de los Estados Americanos (OEA), la convocatoria no fue abierta. En su lugar, la Casa Blanca invitó a países con los que mantiene una relación fluida y que apoyan una estrategia más dura y militarizada contra los cárteles. Entre los asistentes estuvieron naciones como República Dominicana, Argentina, El Salvador, Ecuador y Paraguay, entre otros.
Pero el verdadero foco de atención estuvo en quiénes no fueron invitados. Países de enorme peso político y demográfico como Brasil, México y Colombia quedaron fuera, así como gobiernos con tensiones históricas con Washington, como Venezuela y Cuba.
Las razones, según analistas, son políticas y estratégicas. Algunos gobiernos no comparten la visión militarizada de Trump para combatir el narcotráfico; otros mantienen desacuerdos ideológicos con Washington; y en ciertos casos, la Casa Blanca simplemente optó por no incluir a países considerados poco afines a su agenda. El resultado fue una coalición selectiva, no hemisférica.
La ausencia de estas naciones plantea dudas sobre el alcance real del proyecto. Sin la participación de países clave en temas de crimen organizado —como México y Colombia— la iniciativa enfrenta desafíos para convertirse en un bloque de seguridad verdaderamente continental.
Aun así, la Casa Blanca celebró la cumbre como un paso decisivo hacia una cooperación más estricta en defensa. Para los críticos, en cambio, Escudo de las Américas refleja una estrategia más política que regional, diseñada para fortalecer alianzas específicas y marcar distancia con gobiernos que no encajan en la visión geopolítica actual de Washington.
