¿Qué está pasando con ICE en Estados Unidos?
ICE enfrenta protestas masivas y críticas nacionales tras ampliar redadas y detenciones en varios estados.
INTERNACIONALES
Equipo de redacción.
1/24/20261 min read


En las últimas semanas, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) ha intensificado sus operativos en distintos puntos del país, generando un aumento de tensiones, protestas y denuncias por parte de comunidades migrantes y organizaciones civiles.
En Minnesota, miles de personas han salido a las calles para rechazar la presencia reforzada de agentes federales, especialmente después de la muerte de una mujer durante un operativo de ICE. Líderes comunitarios convocaron un “paro económico” que provocó el cierre de escuelas, negocios y servicios locales en señal de protesta, mientras las detenciones continúan en aumento.
La situación escaló aún más cuando se hizo público que ICE detuvo a un niño ecuatoriano de 5 años junto a su padre, un caso que desató indignación nacional y renovó los cuestionamientos sobre los protocolos de la agencia.
En Maine, más de cien personas fueron arrestadas en los primeros días de una nueva operación de control migratorio. Testimonios de residentes describen detenciones realizadas en zonas residenciales y comerciales, lo que ha generado temor incluso entre quienes tienen estatus migratorio regular.
En ambos estados se reporta una presencia más visible de agentes, vehículos no identificados y operativos sorpresa, alimentando denuncias de abuso de autoridad y violaciones de derechos civiles.
Organizaciones proinmigrantes y legisladores demócratas sostienen que las acciones de ICE responden a una política federal de “mano dura” y han pedido revisiones inmediatas, mientras algunos grupos abogan por el desmantelamiento total de la agencia.
Por su parte, portavoces del Departamento de Seguridad Nacional defienden los operativos y aseguran que están dirigidos a personas con órdenes de deportación o antecedentes penales, aunque reportes locales señalan detenciones que contradicen esa versión.
La presión social continúa creciendo, con nuevas marchas, huelgas y demandas legales programadas para los próximos días, en medio de un debate cada vez más polarizado sobre el rumbo de la política migratoria en Estados Unidos.
