Tragedia ferroviaria en España: al menos 68 muertos y más de 100 heridos tras choque de dos trenes en Toledo

Un tren de alta velocidad de Renfe impactó por detrás a otro de Iryo en la provincia de Toledo. Las investigaciones preliminares apuntan a un posible error humano tras una falla en el sistema de seguridad ferroviaria.

INTERNACIONALES

10/28/20263 min read

Al menos 68 personas murieron y 108 resultaron heridas este miércoles 28 de octubre, tras la colisión de dos trenes de alta velocidad en las inmediaciones de Urda, en la provincia española de Toledo, según los balances difundidos por las autoridades.

El accidente ocurrió alrededor de las 8:53 de la mañana, cuando un tren AVE de Renfe impactó por detrás a un convoy de la compañía Iryo que permanecía detenido sobre la vía.

La fuerza del choque provocó el descarrilamiento de varios vagones. Dos coches del tren Iryo cayeron por un terraplén, mientras que otros cuatro vagones del AVE se salieron de los rieles.

En ambos trenes viajaban aproximadamente 544 pasajeros. El Iryo transportaba 147 personas, mientras que el AVE llevaba 397 viajeros.

De acuerdo con el balance publicado por El País, entre los fallecidos se contabilizan 44 pasajeros del Iryo y 24 del AVE. De los heridos, 53 permanecían hospitalizados y otros 56 habían recibido el alta médica en la última actualización consultada.

Investigan posible error humano

Las primeras investigaciones apuntan a una posible equivocación en las instrucciones emitidas desde el centro de control ferroviario de Atocha, en Madrid.

Según las informaciones preliminares, alrededor de las 8:30 de la mañana se produjo una falla en el sistema de seguridad LZB, encargado de mantener la comunicación entre los trenes y la infraestructura ferroviaria.

Esta avería obligó a detener varios convoyes y a gestionar manualmente la circulación.

Posteriormente, un controlador habría autorizado al AVE a reanudar su marcha con normalidad, pese a que el tren Iryo continuaba detenido más adelante.

Las comunicaciones conocidas durante la investigación indican que el protocolo exigía una circulación restringida, con una velocidad máxima de 40 kilómetros por hora, en lugar de permitir la reanudación normal del recorrido.

El tren Iryo no logró reiniciar su marcha y, aunque su maquinista comunicó la situación, el AVE que circulaba detrás no recibió a tiempo una advertencia para detenerse.

Las autoridades mantienen abierta la investigación para determinar las responsabilidades y esclarecer las circunstancias exactas del accidente.

Amplio operativo de emergencia

Tras la colisión, las autoridades españolas desplegaron un operativo de emergencia que incluyó bomberos, agentes de la Guardia Civil, equipos sanitarios y personal de Protección Civil.

El Gobierno de Castilla-La Mancha solicitó la intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME) y elevó el nivel de alerta para coordinar las labores de rescate.

Los equipos sanitarios instalaron puestos médicos avanzados para clasificar a los heridos según la gravedad de sus lesiones y organizar su traslado a diferentes centros hospitalarios.

Durante la jornada, los organismos de emergencia trabajaron para retirar los vagones accidentados y localizar a posibles víctimas atrapadas entre los restos.

La Guardia Civil anunció que continuaría las labores de búsqueda durante la noche, utilizando maquinaria pesada y drones equipados con sensores térmicos.

Gobierno español declara tres días de luto

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, visitó el lugar del accidente y aseguró que las investigaciones permitirán establecer si existieron negligencias.

El mandatario también expresó su preocupación por la repetición de accidentes graves en la red ferroviaria de alta velocidad española.

Por su parte, el ministro de Transportes, Óscar Puente, calificó las circunstancias del siniestro como inexplicables y cuestionó las decisiones adoptadas desde el centro de control.

El Gobierno decretó tres días de luto oficial, desde el jueves 29 hasta el sábado 31 de octubre, período durante el cual las banderas nacionales permanecerán a media asta en los edificios públicos.

El accidente también provocó reacciones de dirigentes políticos y representantes del sector ferroviario, quienes reclamaron investigaciones exhaustivas sobre el estado de las infraestructuras y los protocolos de seguridad.

Suspenden circulación ferroviaria entre Madrid y Andalucía

Como consecuencia del accidente, el administrador de infraestructuras ferroviarias Adif suspendió la circulación de trenes de alta velocidad entre Madrid y Andalucía.

La medida afectó a numerosos pasajeros que tenían previsto viajar por este corredor ferroviario.

Renfe también bloqueó la venta de billetes para determinados trayectos entre Madrid y Andalucía hasta diciembre, mientras se evalúan las condiciones necesarias para restablecer el servicio.

El accidente reavivó el debate sobre la seguridad del transporte ferroviario español, especialmente después de otro grave siniestro ocurrido en Adamuz, Córdoba, en enero de este mismo año.

Las autoridades continúan trabajando en la identificación de las víctimas, la atención de los afectados y el esclarecimiento de las causas de la tragedia.