Tres estudiantes mueren tras ser hipnotizados por su director
Tres adolescentes de una escuela en Florida murieron después de participar en sesiones de hipnosis dirigidas por el director del centro
INTERNACIONALES
Equipo de redacción
2/24/20261 min read


En un caso que ha vuelto a captar la atención nacional, tres estudiantes de secundaria en Florida murieron tras someterse a sesiones de hipnosis ofrecidas por el director de su escuela, un hecho que ahora es objeto de una nueva docuserie sobre el incidente.
Durante la primavera de 2011 en la North Port High School, en el condado de Sarasota, el director Dr. George Kenneycomenzó a hipnotizar a alumnos —y a otros miembros de la comunidad escolar— sin contar con una licencia profesional para hacerlo. Aunque muchos jóvenes participaban en estas sesiones con la esperanza de mejorar el rendimiento académico o deportivo, el resultado fue trágico para tres de ellos.
Los adolescentes Marcus Freeman, Wesley McKinley y Brittany Palumbo fallecieron en cuestión de semanas poco después de haber tenido sesiones privadas con Kenney. Freeman murió en un accidente automovilístico, mientras que McKinley y Palumbo se suicidaron, hechos que llevaron a padres y residentes a cuestionar la práctica de la hipnosis en el entorno escolar.
Aunque Kenney negó que sus métodos hubieran provocado directamente las muertes, los familiares de las víctimas sostuvieron que las sesiones pudieron haber afectado el estado mental de los jóvenes y su capacidad para tomar decisiones claras.
Tras la muerte de los estudiantes, las autoridades educativas y de salud de Florida investigaron el caso, concluyendo que Kenney actuaba fuera de los límites permitidos al practicar hipnosis sin la debida licencia. Finalmente, aceptó un acuerdo por cargos menores y renunció a su cargo en 2012, evitando tiempo en prisión.
La controversia también llevó a demandas por muerte injusta contra el distrito escolar, que finalmente llegaron a acuerdos económicos con las familias afectadas. El caso ha sido retomado recientemente en producciones como la docuserie The Curious Case Of…, que analiza los hechos a más de una década de distancia.
Aunque han pasado muchos años desde aquellas muertes, la historia de Marcus, Wesley y Brittany sigue provocando preguntas sobre la responsabilidad de los adultos y los límites de prácticas no reguladas en ambientes educativos.
